DISTRACCIÓN MASIVA
lunes, julio 31, 2006
  Más pajero que autogooglearse
Leer posts viejos del propio blog.
 
  No necesito pedirle a Dios
...que la guerra no me sea indiferente.

[La versión da la vuelta al mundo. Lástima que sea tan horrible.]
 
domingo, julio 30, 2006
  Rompo el viento y la lógica de las adicciones
Hoy es el fin de la política, me dijo con la música más lábil: los domingos ya no habrá rupturas y algo, entonces, se rompe para siempre. En los bares de mi barrio pusieron correas en las sillas. Leo los diarios y los de la mesa de al lado y el libro del cocinero de la violencia peronista (Yo me hubiera enamorado de él y me hubiera desenamorado al rato, como Inés, como siempre). Pienso que sirven para sostener niños, como si nunca hubiera tenido niños y no supiera que esas correas serían peligrosísimas. Pero, ah, son para amarrar carteras. Quisiera salir del barrio. Algunos se mudan a Boedo y otros... (Ayer me dijo: Se me rompieron los vidrios, me voy a vivir a tu casa, con dos minas y los chicos. Te espero, le contesté, a mí la horda me cae bien, y amo -por sobre todas las cosas- las mujeres y los niños.) Yo también gozo con la privación. Hoy, y mañana: la desmesura.
*
Yo tengo un manual de estilo pero él tiene uno europeo. En la otra mesa, una chica con botas rojas y en la mía están de más las reminiscencias. Mi mente está llena de impurezas. Recorro temas banales, como el de las postergaciones vanas, y cuando me dicen "custodia" pienso en un negro con anteojos negros. Sueño profundo, sin pesadillas de responsabilidad ni de las otras. Recibo mensajes amables de mis esclavos camboyanos. Respondo acerca de mis efectos personales. Intento, con mucho empeño, romper la rutina a la que someten las adicciones. El abrigo se infla de viento. Pienso que tal vez también esté de más incluso esto.
 
viernes, julio 28, 2006
  Me avergüenzo de haber festejado el granizo y no duermo
Esta comunidad es en realidad la historia de la censura de la que han sido objeto esos textos por parte de ideologías profundamente solidarias, cosas así o más o menos se dijeron mientras oscurecía en la calle de las batallas perdidas. (Pero no la guerra, no: porque avanzamos. Se puede ser cínico e ir por ahí pensando que no hay esperanza, hablando de importación y exportación; de ahí que tratara de pensar: la belleza del intercambio...). O ya estaba todo, todo oscuro desde antes, y mi camisa se desabotonaba más alla de mí y la realidad -¡oh!-, más grave, más imponente que todo, descorazonaba una vez más.
¿Es él? ¿Es él...?
Debería ponerme un sanmartín. Dije que festejé el granizo, sobre esa idea tonta de que hacerse la tonta sirve como escudo para la timidez. Después me di cuenta: algunos mechones fuera de lugar, todas las razones teóricas del robo a los americanos arrumbadas en mi cabeza, dos mil quinientos hogares pobres con los techos como coladores. Sentí la falta de confort de las cosas sin terminar y di vueltas en la cama repasasando lecciones de latín básico y las imágenes que llegaban de costado.
¿Será él?
Tuve que elegir entre Marx, Weber y el pobre Durkheim y adivinen los que quieran con cuál de todos me quedé.
 
jueves, julio 27, 2006
  Bienvenida al Mundo

Simona Lou, grandes aventuras nos esperan...
 
  Uno, dos, tres, muchos Líbanos
Todo parece indicar que la paz, esa paz precaria a la que se ha dado tal nombre, sólo porque no se ha producido ninguna conflagración de carácter mundial, está otra vez en peligro de romperse ante cualquier paso irreversible e inaceptable, dado por los norteamericanos. Y, a nosotros, explotados del mundo, ¿cuál es el papel que nos corresponde? Los pueblos de tres continentes observan y aprenden su lección en Vietnam. Ya que, con la amenaza de guerra, los imperialistas ejercen su chantaje sobre la humanidad, no temer la guerra es la respuesta justa. Atacar dura e ininterrumpidamente en cada punto de confrontación, debe ser la táctica general de los pueblos.
 
  Amamos unas cosas y ponemos en ellas los nombres, o mejor, los sonidos que amamos
querida señorita marina kunti de la poesía,
cuando yo era chica, hubo unas vaciones que viajé a la casa de unos tios. cuando volvi, mi papa y mi mama haviam regalado mi perro a una chica, porque ya no querian cuidarlo. me enfermé gravemente. en realidad, me quedo un poco enfermita cada vez que me acuerdo de eso. mi perro si llamava
pink. solamente porque me gustava la palabra. naquever con el significado. yo tenia 3, 4 años. no sabia inglés. amava mi perro y esta palabrita. era todo. quizás, todavia, es así. hasta hoy.
 
miércoles, julio 26, 2006
  Esta vez: brilla, chirría
A media noche (el cielo gris, una perla) se despertó pidiendo su nombre. O fui yo...
Lo consolé hablándole de todas las películas del mañana y volvimos a dormirnos con los músculos contrariados, sed, consuelos tontos.
 
lunes, julio 24, 2006
  Come you masters of war
Estos días, no se escucha otra música que la de los cables.
[La analogía judío/oprimido es tan anacrónica como la de judío/israelí.]
 
  Sueño translúcido
Anoche: Un violador era atractivo sólo porque un rato antes te había dado la mano.
Después, enorme, sobredimensionado, te volvías incondicional.
 
domingo, julio 23, 2006
  But you can do something in between
Basta de "signos de obsolescencia". Este silencio no es lo que solía llamarse "pasividad".
Park Fiction: encuentros improbables en el espacio urbano.
Puede que esté todo bombardeado, pero más tarde, en la película, observaremos paredes o ventanas cuidadosamente reconstruidas --aunque sabremos siempre que se trata de una reconstrucción. Porque éste era el contrato: que cada uno compondría --entre otros, en conversación con otros-- su papel.

Nada más activo que esta excursión a las zonas sensibles.
Beep beep´m beep beep yeah.
 
viernes, julio 21, 2006
  Marina, con nubes*
(Cinco hombres con una nena enamoran a cualquiera. Parecía noviembre y hasta pensé en chocolate rosado.)

Algunas soluciones finales como un dúo
con el sepulturero: la voz en las nubes.
Y la verdad, Dichtung und Wahrheit, toda
duda disipada, como un refrán
que se vuelve suave frente
a la perplejidad de las máquinas
y se vuelve cierto año tras año señalando
la naturaleza de las cosas: la bata,
los signos, ay, ay, y la manera
en que da vuelta el mundo. Los gatos
tienen sólo gatos y el pasto
se vuelve gris año tras año.
La verdad debe ser abstracta.


* [Versión libérrima de un poema de Wallace S.]
 
jueves, julio 20, 2006
  Buen día, Mylanta
¿Por qué no dejé el dial en Kabul? Ah, porque estaban pasando un tema virósico de Babasónicos. ¿Por qué lo clavé en lo de Ary? Porque el pacer morboso de escucharlo se duplicaba porque estaba con Macri. Ahora, si empiezo el día con acidez es pura responsabilidad mía, sólo mía. Mauricio dijo: "...para rectificar mi fama de cartonero quise comprarle algo". ¿Qué quiso decir? ¿Pretendió que "cartonero" pudiera ser sinónimo de "avaro"? Porfa, ¿alguien me ayuda a entender el uso del término "cartonero " que hace el presidente de Boca? Gracias.
 
miércoles, julio 19, 2006
  Es hermoso
cuando las personas están enamoradas.
 
  Confesiones de invierno
Ayer éramos tres. Terranova pegó lo suyo en el blog. Yo, en cambio, voy a poner sólo fragmentos (hay cosas inconfesables en la red, lo siento por los que se lo perdieron...)

***
Las tardes de lluvia no me asustan; sí, en cambio, la cantidad de historias que guardan los edificios. Los meses sin “r” empezaron el mes pasado. Recién hoy se siente, por primera vez en el año, el frío intenso del invierno.
[Tocá el vidrio: es el día más frío del año.]
Abro un melón dulce en junio como en enero. Hay algo forzado en todo esto. Las ventanas brillan como en enero, sólo que un poco menos.

¿Sera él, será él?

El cuaderno plateado del verano se terminó con el fin del otoño. No así ni entonces se terminaron otras cosas, que siguen, siguen. La puerta del bar se abre y entra un blizzard. La puerta del bar se abre y entra una mujer que conocí en el verano. Sin verme, se sienta en una mesa con otra mujer de su edad (la edad de mi mamá tal vez o más) que usa anteojos de marco grueso y pidió una tarta y sopa. Almorzando con vino rosado, en el verano, en el parador de la playa, junto a la mujer que entró recién, brindamos. Ella había dicho con la copa levantada: “Por todo lo bueno por venir”.

El corazón de las rocas, el verano
De las conversaciones en una sola
lengua quedó una roca, el caracol seco...

Siento el impulso de interrumpir el almuerzo con su amiga, contarle todo y que me diga algo con la potencia de ese brindis. Cuando pasa junto a mi mesa para irse, bajo la mirada y finjo concentración.

Abandoné la ficción. En el último año y medio sólo me fue posible leer teoría. Si no me hiciera la distraída, sentiría la tensión a la que están sometidos mis músculos desde hace más de una docena de meses. Puedo percibir la hinchazón de los nervios, tensan mi abrigo. No me importa. Sólo quiero pasar el invierno. Mi hijo dibuja un monigote. Dice que se llama Vivi, por vivir. ...sigue, sigue, qué nos deparará.

¿Quién soy? Esta, aquella, la de más allá.

En la casa hay sólo dos tipos de objetos: los objetos con valor afectivo y los objetos con valor de mercado. Debería, entre todo esto, buscar algo como yo, pero quién soy yo, esta, aquella, la de más allá. Me siento afiebrada, aunque es sólo el calor. Leo esa poesía, que es pura inteligencia. No hay morbo, no hay especulación. Recurro a un procedimiento del cine: ponerle música infantil a una escena de terror. Más allá, leo "Guía para entrar y salir de la vida ajena". Escucho esta música, que es pura sensación. Aquel día que escribí sobre las casas no sabía nada de los huracanes --ni tal otro, ni tal otro, ni tal otro. Buscando entre las cosas de la casa algo para regalar encuentro una tarjeta con dedicatoria: "Para la música fuerte, la que despierta vecinos". Leo "Instrucciones para reconocer a tus ídolos". Registro los movimientos que hacías mientras dormías. Leo "Mecánica del aquí y ahora". Escucho todos los sonidos del mundo rebotando contra las paredes. Aprendo a leer la música.

Mi amigo dice que finalmente no puede ir al cine. Atravieso los barrios en colectivo y pienso: acá viviría, acá también, y acá. Significa, creo, que estoy feliz. Sin embargo, al rato, en un cyber de luces pálidas, en la avenida sórdida que hasta hace un rato me fascinaba, me encojo en la silla retráctil sucia de humo y me hundo, me hundo.

Otro día, me siento libre o potente como setentista y asevero como si supiera. Entonces, parece que sé y soy sabia, o valiente. De regreso, en el auto viejo del filósofo, apoyo la cabeza en el hombro de mi amigo y cualquier lujo del pensamiento se suspende. “La felicidad es una idea nueva en Europa.”

Notas leyendo Lotz/ Horkheimer/ Saint-Just
La felicidad es propiedad del mundo nuevo.
La felicidad es una imagen que se representa en el presente con materiales del pasado.
La felicidad existe sólo en el aire que hemos respirado.

--Estuve en Alemania y no me pintó escribirte desde ahí.
--Tomé café con ella un par de veces, me olvidé de contarte.
--No voy a poder ir al cine.
--Trabajo en la FAO.
--Vi a toda tu familia por la calle.
--Mañana ceno con mis amigos.
Frases inocentes que me parten como rayos.

“Piglia hablará sobre Saer”, dice el epígrafe bajo una foto de Felipe Pigna. Conocí a un chico que cometía el mismo error. No me importó.

Voy perdiendo los libros de a uno, como gotas de una canilla mal cerrada. ¿No sería mejor perderlos todos juntos, en un solo movimiento, mojado? Perder, de golpe, toda la ética, toda la razón pura y la razón práctica, todo el tiempo perdido, perderlo de vuelta.

Mientras ordeno, encuentro una colección de revistas viejas. Un poema que hace meses me había transportado a un campamento costero ahora se me hace demasiado barroco. A simple vista, veo el andamiaje de los textos. El domingo pasado, en una charla casual, alguien me reveló la fórmula del cine independiente: tomas desde lejos de escenas calmas, un héroe -no recuerdo si dijo “ambiguo” o “indescifrable”. Eso es lo que veo en estas páginas. También: hallazgos en la idea o en el título (“Elogio de la hamaca”) que se desvanecen en lo que les sigue.

Canción del marxismo occidental: Primavera en julio
No veo nada, está oscuro/ Me enamoro ocho de cada diez veces que viajo en transporte público./ Los pájaros cantan los nombresde películas malas, novelas buenas/ Urgencias, emergencias, ¿cerebro o corazón?/ Ahora creo que me gustás pero es sólo que con vos entiendo Lukács./ Picazón, hinchazón, ¿cerebro o corazón?

***
¿Por qué me quieren? Les doy la posibilidad de convertirse en héroes.

Recortes de traducción:
himnos hormonales
evoca el poder intuitivo de las instituciones
chicas freestyle

Atrás de las ventanas, la oscuridad.

Notas en la reunión de padres:
Su vida se llena de símbolos
Toman conciencia del efecto de sus decisiones
Acrecentan su autoestima
Persisten algunas dislalias
Toman conciencia del efecto de sus decisiones
Ya están en pleno pensamiento simbólico

Títulos de películas marroquíes:
El sol asesinado
Mil meses

Las pesadillas no dan tregua. Le tomo miedo a la noche. En una disco, todo negro y yo, con medias negras, aturdida por las luces, la música, lo oscuro. El teléfono suena y me habla una persona importante de una editorial. Tomo conciencia de mi contexto y mi atuendo. ¿Quién soy? Esta, aquella, la de más allá.

Fragmento de un poema escrito de noche al llegar a casa que no sobrevivió a los rayos del día:
En la corona del cielo
la luna del otoño: el verano
pasó volando. Ya casi no me acuerdo
de los huecos donde ahora asoman
juncos secos que se encienden
con los relámpago. Adentro
el texto sólido de una filosofía
escapa a un párrafo
escarpado, galopando discursos
levemente sin fondo.
Todavía hablamos de lo que fue
de las verdades y mentiras
de la democracia, la paz
que todos aman al final.
Las cosas se mueven
arrastrando y conforman
la arquitectura de un cielo
que visto de oscuridad.

La evolución en Argelia me hizo experimentar una decepción de otro orden
Notas mientras leo a Simone de Beauvoir
muchos autos
a poca distancia del suelo
sé que hay una continuación pero la olvidé
corazón de piedra, indiferencia
sin vacilación en los signos
el corazón lleno de furia
entre lo que se pierde hay de todo
la revolución social no alcanzará a resolver nuestros problemas

Cerca de una puerta de hierro, forjado, negro, por entre las sombras lo vi, deportivo, tocando una guitarra de huesos. Me senté en el suelo sucio y lo miré, pero cuando me levanté ya se había ido, con sus extremos, con la música a otra parte. Entonces volví al suelo cubierto de polvo y me quedé dormida.

De pronto un día las pesadillas terminan. Se invierte la lógica del sueño. Mientras duermo, nada, suspensión. Cuando me despierto, el mundo me cae encima.

Salvavidas
(en el flyer de una muestra de arte donde abunda el vino derramado sobre el suelo):
Aconseja la modelo nudista Choi Soo Jin: “¿Querés tener una vida salvaje? Criá hijos”.

La mente que nunca descansa
¿Qué hay después, qué hay atrás, será hermoso, será feo?
Resplandece, tiene filo, es lo que quiero.
Estoy tranquila cuando cocino, revuelvo
Es él, es él, con las ojeras, la cicatriz... ¿será él?
Mido los ingredientes, retiro el excedente
sigo recetas, recetas, recetas, jajaja
Hierve, se eleva, y me busca a mí
Las ventanas brillan como en enero
sólo que un poquito menos.
 
lunes, julio 17, 2006
  Shhh...
Mañana me confieso.
 
domingo, julio 09, 2006
  there would still remain the never-resting mind
él, primogénito, se encierra en la habitación a oscuras prendiendo y apagando una linternita. su hermana y yo entramos y negligentes, desmedidas, echamos un rayo amarillo y él grita "salgan, no existo". el domingo empieza así: prendo la tele para ver la hora y la temperatura y una chica, en español, canta y describe exactamente mi situación: tirada en la cama, viendo la tele...
si me preguntan, estos días estuve escribiendo un diario. diario del invierno (duro invierno, dice un amigo). por otra parte me daba vueltas en la cabeza escribir en el blog contra cierto parámetro de lo bueno en la cultura infantil. detesto lo infantil, pero la idea era ser un poco más específica. en algún momento tal vez pueda hacerlo. mientras tanto, las pesadillas continúan (anoche, un hombre perfecto decía que me regalaba un frasco de estrellas, pero la conversación derivaba en un diálogo que a mí, en el mismo momento, me resultaba insatisfactorio en lo estético; en otro, corto la arena con tijeras), como siempre lo mismo (ravioles fríos y helado al mediodía, ravioles fríos y helado a la noche) para que algo no cambie, e intento aprender de los personajes de las películas que produce gus van sant cómo la tragedia se convierte en calabaza: sometimes (mbv) y el sol que cae con insidia sobre mis párpados y las cosas.
 

Se transforma
01/01/2005 - 02/01/2005 / 10/01/2005 - 11/01/2005 / 11/01/2005 - 12/01/2005 / 12/01/2005 - 01/01/2006 / 01/01/2006 - 02/01/2006 / 02/01/2006 - 03/01/2006 / 03/01/2006 - 04/01/2006 / 04/01/2006 - 05/01/2006 / 05/01/2006 - 06/01/2006 / 06/01/2006 - 07/01/2006 / 07/01/2006 - 08/01/2006 / 08/01/2006 - 09/01/2006 / 09/01/2006 - 10/01/2006 / 10/01/2006 - 11/01/2006 / 11/01/2006 - 12/01/2006 / 12/01/2006 - 01/01/2007 / 02/01/2007 - 03/01/2007 / 03/01/2007 - 04/01/2007 / 04/01/2007 - 05/01/2007 / 05/01/2007 - 06/01/2007 / 06/01/2007 - 07/01/2007 / 07/01/2007 - 08/01/2007 / 08/01/2007 - 09/01/2007 / 09/01/2007 - 10/01/2007 / 10/01/2007 - 11/01/2007 / 11/01/2007 - 12/01/2007 / 12/01/2007 - 01/01/2008 / 01/01/2008 - 02/01/2008 / 02/01/2008 - 03/01/2008 / 03/01/2008 - 04/01/2008 / 04/01/2008 - 05/01/2008 / 05/01/2008 - 06/01/2008 / 02/01/2009 - 03/01/2009 / 07/01/2009 - 08/01/2009 / 11/01/2009 - 12/01/2009 / 03/01/2010 - 04/01/2010 / 04/01/2010 - 05/01/2010 / 05/01/2010 - 06/01/2010 / 06/01/2010 - 07/01/2010 / 11/01/2010 - 12/01/2010 / 12/01/2010 - 01/01/2011 / 08/01/2011 - 09/01/2011 / 09/01/2012 - 10/01/2012 / 10/01/2012 - 11/01/2012 / 11/01/2012 - 12/01/2012 /


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